Rutina básica para el cuidado del rostro

Una buena rutina para el cuidado de nuestro rostro es esencial para lucir una piel saludable, evitar arrugas y su rápido envejecimiento. La contaminación en el ambiente, el uso del cubrebocas, la exposición al sol y los cambios bruscos de temperatura pueden provocar daños en nuestra piel que podemos prevenir con el buen uso de una rutina para el cuidado del rostro; es por ello que a continuación, te compartimos unos consejos muy prácticos para que tu piel luzca fresca y sana.

Identifica tu tipo de piel

Primeramente debemos identificar cuál es el tipo de piel que tenemos: seca, mixta, normal o grasa. Una piel normal permanece la mayor parte del tiempo libre de grasa y no se irrita fácilmente. La piel seca se siente muy tensa y suele irritarse o picar. Una piel grasa es aquella que suele tener mayor brillo y la constante aparición de puntos negros o acné; y por último, la piel mixta se caracteriza por ser seca en algunas zonas y grasa en áreas como la nariz y frente.

Conocer tu tipo de piel es importante para poder encontrar productos que vayan de acuerdo a tus necesidades y funcionen efectivamente, sin que tu cutis se vea afectado.

Limpieza

Es indispensable que laves tu rostro por la mañana y por la noche, con un limpiador facial de acuerdo a tu tipo de piel.

Todas las mañanas lava tu rostro para refrescar la piel y eliminar impurezas, recuerda frotar suavemente en círculos ya que esta piel es muy sensible. También es importante que antes de dormir laves tu rostro para eliminar la exposición que se tuvo a la contaminación durante el día y que el aceite y bacterias no obstruyan los poros durante la noche.

Exfoliación

La exfoliación elimina la piel muerta que no desaparece con la limpieza diaria, además de ayudar a que el afeitado sea mucho más fácil y sin tanta irritación. La exfoliación debe hacerse después de la limpieza de 1 a 2 veces por semana máximo, recuerda que exfoliarte sin respetar estos tiempos puede dañar tu piel.

Hidratante

Siempre debes aplicar tu crema hidratante después del lavado. Esto ayuda a reafirmar la piel y a brindarle elasticidad para que no sientas resequedad, además de que tiene un efecto anti envejecimiento y ayuda a combatir la falta de colágeno en el cuerpo.

Protector solar

El protector solar ayuda a que tu piel permanezca joven ya que la exposición al sol es el principal causante de envejecimiento prematuro de la piel, además de causar manchas y arrugas. Debes aplicarte el protector solar diario en rostro, cuello y manos aunque no salgas de casa y es recomendable usar uno de FPS de 50. Si deseas mayor practicidad adquiere una crema hidratante que incluya factor de protección solar para que tengas dos pasos en uno.

Esperamos estos consejos te hayan servido para que armes tu rutina de cuidado facial de acuerdo a tu tipo de piel y tus necesidades, recuerda que la constancia es la clave para buenos resultados. Suscríbete a nuestro blog y no te pierdas de nuestro contenido para el gentleman moderno!

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.